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VOLANDO ALTO – Entrevista con Hugh Jackman


Por Joe Utichi – www.joeutichi.com


Una de las estrellas más versátiles de Hollywood, Hugh Jackman alcanzó la fama internacional a través de su papel de Wolverine en la serie de X-MEN. Siempre en demanda, Jackman ha protagonizado más recientemente la aclamada adaptación para la pantalla grande del musical LES MISERABLES, y junto a Jake Gyllenhaal INTRIGA de Denis Villeneuve.

El australiano Jackman ya era una estrella establecida de Broadway y el West End cuando obtuvo el papel de Wolverine. Interpretó a Curly en la aclamada producción de OKLAHOMA! del National Theatre y obtuvo una nominación al Premio Olivier por Mejor Actor. Su espectáculo, HUGH JACKMAN: BACK ON BROADWAY, tuvo representaciones en el invierno de 2011 con localidades agotadas.

En VOLANDO ALTO, la película de Dexter Fletcher sobre la leyenda detrás de una de las figuras más amadas del salto de esquí, Jackman interpreta a Bronson Peary, un entrenador estadounidense ficticio que está inicialmente reticente a entrenar al inexperto saltador de esquí Eddie, interpretado por Taron Egerton.

Desde el set de la película en los Estudios Pinewood de Londres, Jackman explica su atracción al papel y cómo se sintió ver ocurrir la historia de Eddie en las Olimpiadas de Invierno de 1988.

¿Cuál fue tu primera reacción a la idea de una película de Eddie “El Águila” Edwards?

Pues, yo ya sabía todo de Eddie. Matthew [Vaughn], a quien yo ya conocía por X-MEN: PRIMERA GENERACIÓN, me consiguió el libreto e inmediatamente paré las orejas. Eddie El Águila es algo así como una leyenda en Australia. Personifica a todo lo australiano – toda esa actitud de intentarlo. Los australianos, de cierta forma, prefieren a alguien que lo intenta y no gana a alguien que es seguro y aburrido y gana. Realmente no nos gusta ese tipo de persona. Así que siempre me encantó eso, y cuando leí el guion me pareció muy enaltecedor. Me recordó un poco a BILLY ELLIOT y un poco a JAMAICA BAJO CERO, una película que me encanta. Me interesó mucho desde el principio. Es conmovedora al mismo tiempo que graciosa, y soy un gran fanático de los deportes, así que el ángulo deportivo de esta película realmente me intrigó.

¿Entonces la historia de Eddie salió en las noticias en Australia en 1988?

Fue una gran historia. Para ser sincero, las Olimpiadas de Invierno no son tan populares en Australia. Creo que tenemos un medallista de oro, y es una de las mejores victorias de medalla de oro en la historia olímpica. Steven Bradbury se llamaba, y ganó la medalla de oro en patinaje de velocidad porque hay cinco personas en la competencia y estaba una vuelta atrás cuando las cuatro personas que iban enfrente de él se estrellaron en la última vuelta. Todos chocaron en la última vuelta pero él iba tan atrás que ni siquiera fue parte del accidente, y pasó de ser el último a ganar la medalla de oro. Ésa es nuestra única medalla de oro en la historia de las Olimpiadas de Invierno. Velo en YouTube, es uno de los mejores momentos. Así que no somos tan buenos, pero de alguna forma la historia que contamos en VOLANDO ALTO capturó a todo el país y nos encantó. A los australianos nos encanta reír, y nos encanta el hecho de alguien que está preparado para intentarlo. Recuerdo todo sobre la aventura de Eddie en ese entonces y recuerdo que me mesmerizó.

¿Crees que las personas como Eddie nos recuerdan que las Olimpiadas fueron fundadas con la idea de competencias amateur?

Totalmente; es un deporte a un nivel tan alto de resultados y de logros – muy bien afinado. Este chico que hizo su primer salto dos años antes y decidió que quería ir a las Olimpiadas, entró por un tecnicismo y lo logró, y fue fantástico. No recuerdo a una sola persona de esas Olimpiadas, pero recuerdo a Eddie El Águila, y eso es cierto de muchas otras personas alrededor del mundo. Eso es algo que lo debe hacer sentir orgulloso.

Lo que también es interesante de este libreto es que realmente captura ese momento de cambio cuando el deporte se estaba volviendo más profesional. Las Olimpiadas se habían convertido más en, “Necesitamos atraer a más patrocinadores; necesitamos modelos para la gente de marketing, no necesitamos a gente como Eddie El Águila”. Pero Eddie fue el que salió en Johnny Carson en ese entonces, cuando Johnny Carson estaba en el pináculo de su fama. Estuvo brillante en el programa y tenía a todos muertos de risa y Johnny Carson lloraba de la risa. Se hizo muy famoso por eso.

¿Cómo crees que ha estado capturando Taron el espíritu de la personalidad de Eddie?

Me impresiona y enorgullece e impacta lo que está haciendo Taron. Es algo realmente difícil interpretar a alguien, y él no está haciendo una imitación. Tiene la esencia de Eddie de todas las formas. Tiene el optimismo y tiene el humor. El positivismo y la actitud de nunca te des por vencido están ahí, y debajo de eso lo que realmente ha capturado es la vulnerabilidad.

Obviamente muchas de sus excentricidades salían del nerviosismo y de sentirse incómodo. Era alguien que no encajaba, Eddie. Era un extraño en el movimiento olímpico, y al crecer tampoco encajaba. Me parece que lo que Taron está haciendo es muy gracioso y completamente encantador, pero también muy conmovedor. Se roba tu corazón y te encuentras pensando que quieres que gane, aun cuando ya conoces la historia. Es algo difícil de lograr. No sólo está haciendo un excelente trabajo sino que se está divirtiendo mucho haciéndolo. Es muy emocionante para ambos, en realidad.

Christopher Walken está en el set hoy para una pequeña aparición especial. ¿Cómo ha sido eso?

Estar en un set con Christopher Walken… ¡nunca he visto llegar a tantos actores al ensayo! Es icónico – todo en él es icónico. Esa palabra es usada con mucha facilidad hoy en día, pero verdaderamente no se parece a nadie. Creo que es una parte esencial de su trabajo. La forma en que dice sus parlamentos, esa voz tan conocida, su presencia. Estaba ahí con Dexter en el monitor (durante la filmación) y nos estábamos pellizcando por la suerte que teníamos de estar ahí. En una sola toma, es absolutamente perfecto. Tiene una presencia que es perfecta para Warren Sharpe, que es un patriarca increíble– como un dios del deporte – y tiene esa cualidad magna en él. Todo el mundo se queda boquiabierto ante él. No se requiere actuar cuando estás en una escena con él. ¡El problema principal es que no se me caiga la baba! [Se ríe)

Bronson es el completo opuesto de Eddie. Nada le impresiona y no quiere trabajar, pero tiene un talento inmenso para el deporte. ¿Crees que es un caso de atracción de los opuestos?

Es cierto que de muchas formas son opuestos. Es un poco una historia de redención, particularmente para Bronson Peary, pero también para Eddie. Se trata de asumirte a ti y a quien eres. Bronson Peary tenía muchísimo talento, y era algo así como un prodigio cuando comenzó, y se esperaba que la hiciera en grande. Pero no tenía la disciplina y no tenía la humildad. Era elitista, era rebelde y odiaba que le dijeran qué hacer. Lo que lo hizo brillante también fue su caída al final.

Te encuentras con un hombre en esta historia, veinte años después de que lo corrieran y arrepintiéndose a cada instante. Está viviendo una vida de mucho dolor por eso y de mucho arrepentimiento. Está bebiendo y viviendo una vida todavía en las pistas. Sigue ahí, porque es lo que conoce y quiere. Es ese tipo de persona que dice, “Muy bien, nadie puede destruirme más que yo mismo”.

Va a vivir la vida a su manera, y eso es lo que tiene en común con Eddie. En Eddie ve a la persona que no encaja en él mismo. Ve esa voluntad de decir, “No me importa lo que pienses de mí, voy a seguir adelante contigo o sin ti”. Se identifica con él pero puede ver que está cometiendo algunos de los errores que cometió él. Ambos son temerarios e impulsivos y tienden a tomar malas decisiones. No quiere que él haga eso.

He disfrutado mucho el trabajar con Taron y trabajar en esta relación porque se convierte en una verdadera amistad. Bronson Peary no quiere un amigo, y no quiere entrenarlo. No quiere a este chico en su vida. Es la persistencia de este chico lo que lo logra, y reticentemente y a regañadientes le cambia la vida por esta amistad.

¿Te tentó intentar uno de los saltos cuando estaban en el lugar real?

Me moría por hacerlo, ¡pero era difícil lograrlo! [Se ríe) No, no hice los saltos, pero sí esquié un poco porque mi personaje salta. Queríamos obtener la toma de él entrando.

Subí por esta cosa, y viéndola pensé, “Ay, subiré a mitad de la colina”. Iba a un octavo de la colina y ya estaba pensando, “Bueno, es bastante alto...” Finalmente subí y subí pero sólo fue la subida. Ni siquiera fue el salto. Así que no, no lo intenté. Me porté bien.

¿Quizás algún día?

¿Salto de esquí? Sinceramente lo platicamos. Creo que haría los 15m. Eso lo intentaría. Es como la altura de este foro, así que de todas formas sería aterrador. Es una cosa caerse en la pista de esquí, porque es nieve, pero esto es hielo. Es como cemento.  La idea de hacer los 70m o los 90m es imposible de imaginar, aunque lleves años haciendo los 40m. Estos chicos comienzan cuando tienen 6 o 7 años y no tienen miedo. 

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