Los miércoles no está Tinelli y los canales parecen haberse puesto de acuerdo en
colocar en su lugar programas periodísticos.
En el caso de Montecarlo TV, a las 22:30 se emite Santo y Seña, conducido por Ignacio
Álvarez, con participaciones de Cesar Bianchi, Patricia Madrid y Claudio Romanoff.

Es inevitable comprarlo con Zona Urbana, quizá porque marcó un antes y un
después en la TV uruguaya, nos guste o no.

El propio estilo de Ignacio Álvarez es muy resistido por algunos televidentes, que lo
ven soberbio, irónico o amarillista. Pero justamente, el hecho de tener un estilo constituye
una razón inmejorable para que tenga un lugar en la televisión. Separándose por varias
cabezas de periodistas blandos o lectores de teleprompters.

Volviendo a la comparación, Ignacio se destaca mas en Santo yo Seña que en
Zona Urbana, básicamente porque sus ex-compañeros de SAETA compartían una fuerte
intensidad en la búsqueda y el debate de los temas que trataban. No va en desmedro de
los panelistas de Santo y Seña, pero Gustavo Escanlar (QEPD), Gabriel Pereyra, Laura
Raffo y Cecilia Bonino constituían una bomba molotov de periodismo al que no estabamos
acostumbrados.

La prueba está en que todos ellos han continuado exitosamente sus carreras, a
excepción, claro está, de Gustavo Escanlar, quién dejó de existir en 2010 por culpa de la
cocaína y su mortal poder adictivo.

El hecho de que el programa se emita en Montecarlo TV puede parecer obvio.
Hace mucho que se relaciona al Canal de la calle Paraguay con la sangre, el amarillismo,
con CrónicaTV. Sin embargo, mas allá del lugar, el enfoque periodístico de los temas
sociales y politicos del país no hubiera cambiado mucho en otro canal. Justamente porque
Álvarez tiene un estilo al cual se aferra con valentía y rigor, convencido de su método.

No es pura valentía propia.También la de su equipo, que se introduce en el barrio
mas peligroso de la capital con equipos, periodistas y el fin de brindarnos un informe que
casi todos queremos ver, chusmear, conocer, pero que con el auto no nos animamos a
pasar ni cerca.

Y si, los informes buscan polemizar, estar donde los demás no se animan,
buscar “ese” tema que puede dar que hablar, borderline. Pero de regreso a piso, los
temas siguen siendo analizados, siempre desde un lugar diferente, tratando de
profundizar y recurriendo a las fuentes mas idóneas que existan: Punto para la producción.

El Humorista Gustaf tiene una sección donde interactúa vestido de abeja con el
conductor, tomando los mismos temas con humor. El atuendo de abeja no parece tener
un sentido claro, si estaba vestido de renacuajo sería lo mismo, aunque no podría volar al
estudio para seguir la interacción en piso. De esa sección mas distendida salen, de vez
en cuando, cosas graciosas, algunas guionadas, otras improvisadas.

Pero donde no han tenido suerte es con el equipo de arte. El negro, el lila, el rojo,
el blanco, el azul, el beige y el amarillo no conviven paz en casi ningún mundo posible.

Santo y Seña no es la excepción. La escenografía no tiene criterio estético alguno. Son
paletas de colores que no coexisten con cordura y que parten los ojos, sobretodo cuando
se les suman trajes azules, corbatas amarillas y camisas celestes.
No hay comunicación entre vestuario y arte.

Con respecto al logo, viene por el mismo lado y parece increíble que un programa
ambicioso con periodistas de renombre pueda tener un logo des-centrado, excesivamente
grande, con una tipografía inadecuada y un diseño ausente del concepto básico de
pregnancia (Teoría de la Gestalt, el ABC de cualquier trabajador visual).

Dejando el prejuicio y la intolerancia de lado, asumiendo que temas tristes,
sangrientos o polémicos pueden gustarnos o no, parece interesante que un grupo de
jóvenes los saquen de abajo de la alfombra y nos permitan zafar de programas con
escenografías criteriosas y temas aburridos, recurrentes, lentos y des-comprometidos.

De todas formas, por todos ellos deberíamos ponernos contentos de antemano, ya
que moviliza y aumenta un mercado que importamos casi por completo y que se podría
hacer acá, con nuestros actores, nuestros periodistas, nuestros técnicos y nuestras
productoras.

Ahora, mientras lo sigan haciendo mejor los argentinos, los dueños van a seguir
prefiriendo comprar "La Lata".

Miércoles, 22:30, Santo y Seña. Un programa con estilo, nos guste o no.

Zacarías.